En el momento de la elección deberá tenerse muy presente la razón que motiva el querer tener un perro, cuáles son las tareas que habrá de cumplir. Prescindiendo del hecho de que el perro siempre debe considerarse, ante todo, como un compañero afectuoso, las principales funciones que deberá desarrollar, según la raza, pueden resumirse de esta manera: hacer de guardián, defender, ayudar al amo durante la caza y, más simplemente, hacerle compañía.
Es obvio que cada raza tiene exigencias diferentes que es preciso considerar, para ver hasta qué punto es posible satisfacerlas o no.
Pero vayamos por partes.
Quien opta por un perro de caza debe poder asegurarle largos paseos diarios y un lugar donde correr libremente, para que el animal adquiera el hábito de los espacios libres y su temperamento pueda desarrollarse de acuerdo con las funciones que habrá de realizar como auxiliar cinegético. Los perros de guardería, de defensa y utilidad, se distinguen por el mayor tamaño, el temperamento fuerte y la notable musculatura: tienen necesidad de realizar mucho ejercicio y disponer de amplios espacios donde poder correr. Requieren, por parte del amo, algún sacrificio extra, pero son capaces de dar grandes satisfacciones. Sin embargo, el campo más amplio para la elección es, sin duda, el de los perros de lujo y compañía. Salvo pocas excepciones, son animales que se adaptan a vivir en un piso de ciudad tienen pocas exigencias especiales respecto a razas de mayor tamaño: estas características los convierten en ideales compañeros de niños y ancianos.
Entre todas las razas, algunas son de pelo largo, otras de pelo duro y, todavía, otras de pelo liso. Las primeras presentan el defecto de la pérdida del pelo durante la muda, lo que constituye gran problema, especialmente dentro de la casa. Los perros de pelo duro tienen mayores necesidades que los otros, de un determinado arreglo del mismo, mientras que los de pelo liso, en cambio, presentan menores dificultades en lo relativo a la limpieza.
Una vez elegido el perro que se adecúa a nuestras exigencias, se plantea el problema de dónde adquirirlo. La elección del criador o revendedor es importante para procurarse ejemplares sanos, de raza pura y a un precio justo. Es conveniente, por tanto, informarse en la Sociedad Cinofílica correspondiente.
lunes, 10 de marzo de 2008
ELECCION DE LA RAZA
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